Aunque su mundo de fantasía era luminoso
las cosas de este mundo, brillan de otra manera.Donde el establecía su mirada
ellos se alineaban mostrando la rodadura en su caminar.
Para él , el más elemental de los destellos
sería suficiente en su mundo de inocencia.
5 comentarios:
Uma doçura...
Beijos.
Bonita composición, con unas palabras que lo acompañan, en ese mundo feliz de los niños.
Un saludo.
Que bonito!
Que recuerdos me traen estos coches.
Quizas el tiempo pasa muy rapido en los primeros años....
Besos
Es otro mundo, el de lo pequeño, el de los juegos.
Buena idea. Si le hubieras dado más profundidad de campo, para que salieran mejor los coches del primer plano, hubiera quedado mucho mejor.
Saludos.
Me gusta el juego de desenfoque, Enrique,como recordar esos mundos de nuestra niñez, que a veces aún compartimos con nuestros hijos. Un abrazo.
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